Saltar al contenido
Cuentos de Dhanae

El cofre de la risa | Cuentos de aventuras

enero 25, 2021
El cofre mágico cuentos de aventuras

En un mundo donde solo hay islas, donde los piratas y los tesoros son tan normales como respirar, había un aprendiz de pirata, o así se hacía llamar.
Jack era un joven intrépido deseoso de vivir aventuras pero ante todo, conseguir un barco y ser el mejor pirata de todos. Y para eso ya tenía un objetivo.


El cofre de la risa.

Un cofre, que hasta ahora, nadie pudo abrir. Todo aquel que lo había tenido en sus manos se había partido de la risa, incluso el pirata más feroz terminó soltando lágrimas y cayendo de rodillas frente al cofre.
Esto no hizo más de provocar la curiosidad de piratas y no piratas, todos iban con sus barcos para probar suerte con el cofre que se decía que en su interior tenia una gran fortuna.


Jack, cogió su mochila, su barca y se lanzó a la aventura.
Al llegar a la isla, se encontró con la tripulación del barco más grande de los mares El Gigantic. Estaban en fila incapaces de mover el cofre a más de un metro de donde lo cogieron.


– Llevamos 7 días señor y no hemos hecho ningún progreso ¡Esa caja se niega a moverse! Tampoco tenemos comida y la tripulación esta comenzando a ponerse nerviosa- le decía un marinero al capitán.
Recogieron sus cosas y se marcharon, solo quedaron Jack y el cofre de la risa.


Lo cogió con decisión y como una corriente que le atravesará el cuerpo comenzó a reírse. Ni un paso pudo dar, pues cuando cayó de rodillas llorando de la risa, el cofre desapareció de sus manos y a la roca volvió.
Lo intentó muchas veces, tantas que le dolía la barriga de tanto reírse.
Se sentó apoyándose en la roca donde estaba el cofre y se durmió.
Al día siguiente, cogió algo de comida de su mochila y con nuevas fuerzas volvió a intentar a coger el cofre volviendo a reírse al poco de cogerlo.

Los días pasaron y Jack no se movió de la isla, cada día intentaba coger el cofre hasta caerse de la risa, solo se iba cuando se quedaba sin comida.

A su tercer viaje de vuelta había algo diferente en el cofre.
¿Has vuelto?– estaba escrito en la tapa del cofre – ¿Por qué?
Jack se encogió de hombros y le dijo:
– Me haces reír – y se volvió a sentar al lado de la roca – Además, así ninguno de los dos está solo.


Un día, en uno de los intentos de cada de día, Jack consiguió dar más de dos pasos con el cofre en sus manos, sentía un ligero cosquilleo, pero nada que no se pudiera aguantar. Cuando se dio cuenta ya estaba en su barca con el cofre a su lado.

– ¿A dónde vamos? – pregunto Jack
Unas letras aparecieron en el cofre: “Me da igual, siempre y cuando vayamos juntos”

Desde ese momento ninguno de los dos estuvo solo y la vida de Jack, como decían las leyendas, se llenó de risas y fortunas, pero no por el tesoro o las riquezas de las que se hablaban, si no por el extraño amigo que lo acompañaba en sus aventuras.

El cofre de la risa | Cuento de aventuras

El cofre de la risa es un cuento corto de aventuras en un mundo de mares, cofres y piratas donde un cofre, muy especial, es buscado y querido por todos.

Si te ha gustado este cuento y quieres leer más cuentos de aventuras, haz click aquí.

error: Content is protected !!