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Cuentos de Dhanae

En busca de una CALABAZA | HALLOWEEN

septiembre 15, 2018
Cuentos infantiles de halloween

Cuentos de Halloween | Cuentos de fantasía inventados | Cuentos infantiles

En un mundo en el que siempre era de noche, vivía el pequeño Jim.
Se acercaba el día de Halloween y estaba buscando las mejores calabazas para decorar la casa.

Se le pasó el tiempo volando y antes de encontrar lo que buscaba, una oscuridad nunca vista se adueñó del mundo.
Jim corrió todo lo que pudo en la dirección que creía que estaba su casa. Corrió u corrió, pero por mucho que corriese no veía las luces de su casa.
Se paró y miró a su alrededor.
Una misteriosa neblina había comenzado a cubrir los campos. Sacó su móvil, pero no tenía cobertura… Bueno, al menos le serviría de linterna.

Con la luz guiándole, caminó y caminó por donde parecía que estaba más despejado.
De repente la niebla desapareció y un enorme campo de calabazas apareció delante de él.

En busca de una calabaza

¡Ahí estaba! ¡La calabaza que estaba buscando!
Era enorme y brillante, parecía muy dulce. Se le hizo la boca agua.
Guardó el móvil y al agacharse para cogerla algo acarició su cara… No le dio importancia y siguió con su tarea cuando volvió a notar algo en la nuca. Se giró y una enorme figura oscura se alzaba detrás suyo.

Levantó la mirada para ver quien era… ¡Unos ojos encendidos y una iluminada sonrisa le miraba!
Del susto pegó un grito y nervioso se levantó… Bueno, lo intentó porque una voz lo dejó clavado en el sitio.

Se movió despacio, tan despacio que parecía que estuviera quieto.
– No te vayas…- decía la calabaza ahora apoyada en su hombro.

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En vez de salir despavorido, Jim sintió curiosidad, pues en la voz de la calabaza había tristeza.
Se giró y por fin vio al ser que tenía delante.
¡Era un espantapájaros!

– ¿Qué te pasa? – preguntó Jim
– Se acerca Halloween y estoy solo… Nadie viene, ni siquiera los pájaros – dijo triste la calabaza – Solo quiero pasar Halloween con alguien… – Y rompió a llorar.

Jim le miró y vio que lo que buscaba, lo tenía delante.

– Calabaza, tengo una idea, así los dos conseguiremos lo que buscamos.

Dos días después Jim y el espantapájaros pasaban Halloween disfrazados y con las manos llenas de caramelos.
Calabaza no estuvo solo y Jim consiguió la mejor calabaza del mundo!

Cuentos infantiles de halloween

¡FELIZ HALLOWEEN!

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