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Cuentos de Dhanae

Baños termales MÁGICOS

agosto 27, 2020
Baños termales mágicos cuentos de fantasía

Había sido un día muy largo, casi interminable. De estos que nada más despertarte sabes que llegarás a casa cansadísimo. Y ese era el caso de Iván.
Desde que le había sonado el despertador para ir al colegio ya estaba cansado y el día no hizo más que ir cuesta arriba.


Después del colegio, las clases de inglés, después el entrenamiento de fútbol y tuvo suerte que la clase de repaso al final se canceló.
Ahora iba hacia a casa arrastrando los pies y con la mochila apunto de tocar el suelo.


De repente una niebla comenzó a rodearle. Al principio era fina y pudo seguir caminando, pero con cada paso que daba la niebla se hizo tan espesa que ni se veía los pies.
Cuando se paró buscando una salida, un camino de luces se encendió delante de él, como era lo único que podía ver, siguió las luces.
No podía abrir más la boca de lo sorprendido que estaba.

Una casa de madera rodeada de niebla y farolillos estaba delante de él. ¿Cuándo la habían construido?
Un olor muy agradable le llegó a la nariz en el momento en el que se dio la vuelta para irse.
Incapaz de resistirse se acercó a la puerta.
Ésta se abrió sin hacer ruido y sin tener que llamar. Unos gemelos bajitos y vestidos del mismo color le saludaron.

  • Bienvenido Iván a los baños termales mágicos – dijeron a la vez – Somos Lan y Rin y nos encargaremos que preparar su baño.
  • ¿Qué…? – comenzó a preguntar Iván.
    Sin darle tiempo a reaccionar, los gemelos le cogieron de las manos y lo llevaron a un vestidor, todo de madera y con los muebles necesarios.
  • Ahí tienes la ropa para cambiarte. Cuando acabes, sal por la puerta de tu derecha – volvieron a hablar a la vez.
  • ¿Dónde estoy?¿Es un sueño? – se preguntaba Iván mientras se cambiaba ¿Qué otra cosa podía hacer?
    Al cruzar la puerta volvió a quedar sorprendido.
En los baños termales

Una enorme piscina de la cual salía vapor ocupaba casi toda la sala. Los dos gemelos, uno a cada lado, tocaban el agua mientras recitaban lo que parecía un hechizo. Pero lo más curioso, era que con cada palabra que decían el pelo y los ojos de los gemelos cambiaba.
La brisa que parecía rodear a los gemelos paró y se fue directa hacia él trayéndole el olor más agradable y a la vez cálido que había olido en su vida.

  • Su baño está listo. Tómese su tiempo – dijeron los pequeños mientras desaparecían por una puerta oculta.


Sin poder resistirse se metió en el baño y como por arte de magia todo el cansancio, todo el agotamiento del día se evaporó. Su mente se quedó en blanco. Parecía que el vapor del agua se llevaba todo lo negativo dejando solo lo positivo.


No supo cuanto tiempo estuvo dentro del agua, ni cuanto llevaba en aquel sitio, pero cuando se sintió totalmente relajado, volvió a entrar en el vestidor para cambiarse y fue a lo que creía que era la salida.

  • Esperamos que haya disfrutado de su baño y esperamos volver a verle. Que tenga un buen día – dijeron los gemelos haciendo una reverencia.
  • ¿Cuánto cuesta el baño? – preguntó Iván
  • Ya nos ha pagado – contestaron con un brillo en la mirada.


Cuando cruzó las puertas, éstas se cerraron y la niebla espesa volvió a rodearle, haciendo desaparecer los baños.
Al desvanecerse la neblina se encontraba enfrente de casa.

Volviendo a casa
  • Venga Iván entra en casa y no te quedes ahí de pie soñando – le decía su madre.
    En el momento en el que el último trocito de bruma desapareció, Iván olvidó donde había estado. Lo que si seguía con él, era la sensación de calma y el cálido olor dándole las fuerzas necesarias para terminar el día.

Baños termales mágicos | Cuentos largos de fantasía

El cuento de los baños termales mágicos es cuento largo de fantasía donde un estudiante agotado se encuentra con un lugar algo especial.

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