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Cuentos de Dhanae

Las aventuras de TIM | CUENTOS largos de aventuras

abril 9, 2019
Cuentos largos de aventuras

Cuentos de aventuras largos: Las aventuras de Tim

Capítulo 1: La flauta de la luna

Despierta Tim… Despierta…

Una voz resonaba por toda la cueva. El chico abrió sus ojos.

– Necesitamos tu ayuda, Crelan está en peligro – decía la voz

Se levantó y se vistió con las ropas que le habían dejado en un baúl.
La voz que le pedía ayuda, era de un hada, su nombre era Lani.
La aldea en la que despertó, era una aldea llena de vida, el verde se extendía hasta el final donde un enorme muro de roca se alzaba. Pero los colores, mirases donde mirases, se veían apagados.

Al alzar la mirada… el cielo estaba gris, negro incluso.
Lani, al ver donde miraba el chico, le explicó.

– La tierra se está corrompiendo, toda vida se está consumiendo, no sabemos porque.

Cuentos largos de aventuras
El mundo estaba apagado y con grietas negras

Tim y Lani salieron preocupados de la aldea. Todo el paisaje que se extendía antes sus ojos estaba como el cielo apagado y sin vida. Lo que más le llamó la atención fueron unas grietas negras que cubrían casi todo la tierra.
Lani, Tim y su burro, Nube, el más rápido de aldea, decidieron seguir aquellas extrañas marcas.

Llegaron al norte de Crelan donde se hallaba uno de los gigantes protectores.
El color de la roca se había oscurecido y sus ojos habían comenzado a enrojecerse, parecía incluso, que aquella enorme piedra se había movido.
Asustados, galoparon hasta el siguiente punto al que les llevaron las grietas… otro gigante en el mismo estado que el primero.

– Tenemos que buscar el punto de conexión entre los gigantes – dijo Lani.

Cuál fue su sorpresa cuando las grietas, que se extendían a lo largo y ancho de Crelan, nacían de un enorme cráter, justo donde se encontraba sellado el gran rey demonio, quien quería conquistar las tierras de Crelan.
Y no sólo eso, un santuario, edificio donde se escondía un gran poder, se alzaba encima del cráter a metros y metros sobre el suelo. Pero lo que más les asustó fue el brillo dorado que emitía, eso solo significaba una cosa, un fragmento de piedra de luna, una reliquia creada por los dioses que concedía todos los deseos de aquel quien la tocaba.

Cuentos largos de aventuras
El templo brillaba por el poder de la piedra de luna

Al volver a la aldea, le explicaron lo que habían descubierto al sabio, quién les dijo:
– Hay una leyenda que dice…: los dioses, creadores del mundo, temiendo que alguien quisiera dañar Crelan crearon un instrumento, la flauta de la luna, capaz de purificar la tierra. La escondieron en un templo, pero me temo pequeño, que tendrás que buscar de uno en uno, pues no decía cual.

Tim salió en busca del artefacto. Había 6 templos, decidió empezar por el más cercano, el templo del agua.
Resolvió puzzles y acertijos, escaló paredes y salió de laberintos acuáticos hasta llegar a la cámara final… donde no encontró el instrumento, pero si una de las armas más poderosas de Crelan, la espada zafiro. Un arma que le ayudaría a derrotar a los enemigos que el rey demonio le enviaba para impedir su avance.

Tim y su pequeño grupo, siguieron su viaje a través de todo Crelan, visitando los templos en busca de la flauta, resolviendo los acertijos encerrados en sus paredes y derrotando a los monstruos enviados por el rey demonio.
Hallaron el instrumento en el templo de las sombras. Sin saber que hacer con la flauta, Tim tocó la canción que comenzó a dibujarse en la pared, como si fuera arte de magia. Parecía que las voces de los dioses le estaban ayudando.
Destellos dorados salían de la flauta vertiéndose sobre la negra tierra volviéndola a su estado original y devolviendo a los gigantes a su descanso.
La flauta desapareció entre sus dedos cuando Crelan volvió a la normalidad.

cuentos largos de aventuras
Tim toca la flauta de la luna

– Parece que la flauta era un solo uso, esperemos no tener que necesitarla de nuevo… – le decía Lani a Tim.

Capítulo 2: La ciudad del agua

Tim, se despertó en la misma cueva del inicio.

Cuando salió hacía la aldea parecía que nadie le veía, y si le miraban, le trataban como a un extraño.
Antes de que la llamara, el hada Lani apareció delante de él.

– ¡Hola Tim! ¿Cómo estás? ¡Has dormido como un tronco durante varios días!
– ¿Qué ha pasado? ¿Les ha pasado algo a las personas de la aldea? – preguntó Tim alarmado

Lani entristeció y le dijo: – Nadie en Crelan se acuerda de ti, los dioses quieren que se olvide la presencia del fragmento de la luna y del Rey Demonio…- hizo una pausa – y tú formas parte de ello.

Tim algo confuso, pero siendo optimista, pensó en volver a crear los lazos de la amistad con todos.

– Espera Tim – dijo Lani antes de que pudiera empezar – Los dioses quieren que vayas al norte, hacia la ciudad del agua.
Subió a lomos de Nube y partió hacia el norte. Hacia su nueva aventura.

La ciudad del agua - Las aventuras de Tim
La ciudad del agua

La ciudad del agua era pequeña pero impresionante. Mirases donde mirases el agua fluía: lagos, cascadas,…
– Vayamos a hablar con el sabio de la aldea – le dijo Lani – A ver si sabe por que nos han enviado los dioses.

– Bienvenidos aventureros de los dioses – les recibió el sabio del agua – Los dioses han recibido nuestro mensaje. Veréis jóvenes, somos la tierra donde la energía y la comunicación fluye, la ciudad más antigua de Crelan, y por ello… Custodiamos un fragmento de la piedra de luna.

Tim y Lani le escuchaban sorprendidos y curiosos.

El sabio continuó – Necesitamos vuestra ayuda. La poza, en la que custodiamos dicho fragmento, esta siendo invadida por una negrura impenetrable.

Tim no necesitó más, y pidió a la gente de la aldea que lo llevará, temía que fuera otra vez el Rey Demonio.

– Lani – dijo el sabio cuando Tim se había ido – Tim… ¿Lo sabe?
Incapaz de mentirle, Lani contestó – Aún no señor, los dioses no me lo permiten.
Y sin decir más, siguieron los pasos de Tim hacia la poza de la luna.

Horrorizados, vieron lo que les informó el sabio. En el fondo de la poza, reposaba un fragmento de piedra de luna, y al igual que los guardianes, unas grietas negras comenzaban a rodear la reliquia, como si fueran manos.

La poza de la luna - Las aventuras de Tim
La poza de la luna guardaba el fragmento de la reliquia

Después de hablarlo y decidir como proceder, el sabio dijo:

– Hoy ya es tarde, mañana volveremos y nos meteremos en el lago para ver la gravedad. Y si hiciera falta… llamar a los hechiceros para sacar el fragmento – acabó con tristeza el sabio.

De madrugada, mientras Lani hacía guardia en la poza…

– ¡Tim! ¡Despierta!… Tenemos un problema – dijo Lani

Corrieron hacia la poza.

Todo el agua estaba negra y del fragmento nada se veía.
El sabio ya había contactado con la hechicera de la aldea más cercana, a través del agua, y todos de encontraban cerca del fragmento.
“Aqua aerum sim, sota nie acabum” – recitó la hechicera

Una burbuja de aire rodeó a Tim y poco a poco fue encogiendo hasta ser una segunda piel.

– Esta barrera te permitirá respirar bajo el agua y aguantará siempre que no se congele – le explicó la hechicera.

Tim se sumergió en el agua, ahora casi negra y nadó y nadó sumergiéndose cada vez más, hasta que un brillo llamó su atención.

“¡La piedra de luna!”– pensó Tim

Nadó hacia ella y cuando estaba tan cerca que casi podía tocarla…un agujero se abrió debajo de la reliquia y desapareció…

De repente, y sin poder reaccionar, una mano viscosa y negra como las grietas, le cogió por el brazo y lo arrastró, cerrándose el agujero detrás de él.

La negrura de la poza desapareció.
– ¿Dónde está Tim? – preguntó Lani alarmada.

Capítulo 3: El altar del Rey Demonio

¿Dónde estoy? – se preguntó Tim.

Intentó moverse pero una masa viscosa y negra le rodeaba las muñecas.

Miró a su alrededor. Había tres rocas: en una estaba el fragmento del lago, otro estaba vacío y en el último estaba él. ¿Qué significaba eso?

Las cosas no mejoraron cuando vio donde se encontraba. El templo brillaba en lo alto del agujero del techo.

– No puede ser… – sin poder creérselo miró el suelo.

Se encontraba en el cráter donde estaba sellado el Rey Demonio.

-¿Qué hago? – observó si algo de la cueva podía ayudarle a salir, pero no había nada ni nadie. Estaba solo.

Justo cuando ese pensamiento cruzó su mente, un aleteo resonó dentro de su cabeza.

– ¿Tim?¿Me escuchas? – la voz de Lani resonaba dentro de Tim, parecía que estuviera con él.

– ¿Lani?¿Dónde estás? – preguntó Tim mirando esperanzado por toda la cueva.

– En la ciudad del agua, ¿Qué ha pasado?

– No lo sé, una mano me agarró y un agujero, aparecido de la nada, nos tragó al fragmento y a mí – respondió Tim – Lani… Creo que es cosa del Rey Demonio.

Nada más decir esto, Tim comenzó a asustarse, poco a poco, comenzó a entender su situación.

– ¿Dónde estás? – preguntó Lani. Parecía nerviosa.

– Donde está sellado él – dijo Tim. Hizo una pausa – Pero Lani… Ha cambiado desde que estuvimos, parece un altar.

– Tim sal de ahí, ya – el hada sonaba cada vez más asustada.

– No puedo, una masa viscosa, parecida a la de la poza de la luna, me tiene atrapado – el joven intentó calmarla – Aún tenemos tiempo, solo tiene un fragmento y el templo sigue estando muy alto…

Para su sorpresa, cuando volvió a mirar, la luz del fragmento que se veía en el techo, casi lo cegó.

– Bueno, ahora solo le faltará uno – dijo Tim mientras parpadeaba varias veces para recuperar la visión.

– Tim, te sacaremos de allí. Danos unos minutos, el sabio del agua esta reuniendo todas las magias de Crelan.

El hada calló unos segundos, como si le costase decir algo.

– ¿Qué pasa? – preguntó el chico

– Lo siento Tim, no podía decírtelo.

Antes de que le diese tiempo de preguntar, el hada continuó:

– Los dioses no me dejaban – seguía lamentándose Lani.

Cogió aire y su voz de endureció: Tim, aguanta el máximo tiempo posible, no tardaremos. Miente si es necesario.

– ¿Lani? – la voz de Tim tembló

– El Rey Demonio va a despertar. Tú eres el último fragmento de luna.

Capítulo 4: El despertar del Rey Demonio

Nada más decir eso la tierra comenzó a temblar y la voz de Lani desapareció.

El chico volvió a quedarse solo. No sabía si podía estar más asustado.

¿Era un fragmento?¿El Rey estaba despertando?

Pero lo que era aún peor, era la enorme mano negra que salía en medio de los tres altares.

Intentó moverse, salir de allí, pero cada vez que lo hacía la masa negra le apretaba cada vez más hasta dejarlo casi sin respiración.

Volvió a mirar… Unos enormes ojos rojos le devolvían la mirada.

Las aventuras de Tim, cuentos largos
  • Por fin conmigo – se escuchaba la voz del Rey demonio resonar por toda la cueva – me has dado muchos problemas… – el Rey rió.

Aún estaba saliendo del agujero cuando el conocido aleteo sonó en su cabeza. Una pequeña esperanza despertó en él.

  • Tim, te vamos a sacar de allí – le decía Lani.

Poco a poco la masa que le rodeaba comenzó a soltarse. La barrera de agua que habían conjurado comenzó a hincharse hasta explotar liberando a Tim.

  • ¡Espera Lani! – gritó el chico mientras saltaba del altar y corría hacia el otro fragmento de Luna.

“No puedo dejarlo aquí”- pensaba Tim

  • ¡Cuando te diga! – volvió a gritar Tim nervioso, pues el Rey Demonio ya estaba totalmente fuera.

Cogió el fragmento…

  • ¡Ahora Lani! – chilló con todas sus fuerzas mientras cerraba los ojos y se preparaba para el golpe.

Capítulo 5: La batalla final

Todo pasó muy rápido.

El grito del Rey demonio, el golpe que parecía no llegar y la fuerza invisible que lo metió en un remolino de aire.

Despacio, temeroso de lo que vería, abrió los ojos. Para su sorpresa se encontraba en la ciudad del agua.

  • ¡Bienvenido Tim! – Lani le saludó mientras revoloteaba a su alrededor.
  • ¡Lo hemos conseguido! – decían los magos de agua y aire alrededor de un círculo mágico.

Parecía que lo habían, sacado sano y salvo del altar.

Después de recuperar el aliento, Tim se levantó con determinación.

  • Lani, tengo que volver.

La mirada en los ojos de Tim fue suficiente para convencer al hada.

  • Está bien – aceptó – pero antes vamos a prepararte.

Equipado con sus ropas, la espada zafiro y el escudo de agua que le dio el sabio de la ciudad, se dirigió al centro del círculo mágico que lo llevaría al templo flotante. Tenía ventaja, dos de los fragmentos estaban en sus manos.

  • Nos vemos dentro de un rato – le dijo Lani mientras desaparecía.

Mareado por el viaje, llegó a las puertas del templo.

“Tengo que llegar al fragmento antes que él” – pensaba Tim mientras abría las enormes puertas.

  • Pero que ven mis ojos, si ha venido el elegido en persona a traerme los fragmentos – dijo del Rey demonio con una sonrisa.

El chico miró por todos lados buscando el tercer fragmento…

  • ¿Buscas esto? – preguntó el Rey jugando con el fragmento que estaba en el templo – No lo hagas más difícil, acércate para que pueda pedir mi deseo.
  • Me niego – dijo Tim comenzando a correr para escapar del demonio. Tendría que pensar en alguna manera para quitarle el fragmento.

No pudo ir muy lejos, el enorme monstruo comenzó a invocar una masa negra que lo ralentizaba y lo arrastraba donde estaba él.

Hubo un par de veces que la enorme mano pudo rozar su cabeza.

Las aventuras de Tim, cuentos largos

Temiendo no poder salir de allí, sacó sus armas preparado para luchar, dando espadazos en todas direcciones manteniendo a raya a la masa.

Cuando creyó tenerlo bajo control, el Rey demonio, sin moverse de su sitio, comenzó a invocar monstruos.

Tim se encontraba en medio del templo, parando los ataques de los monstruos con el escudo y cortando todo lo que se le acercaba con su espada.

El tiempo fue pasando y los demonios no dejaban de aparecer, si sus armas no fueran mágicas probablemente ya estarían rotas.

El chico comenzó a quedarse sin fuerzas. ” No aguantaré mucho más” – pensaba Tim mientras luchaba “¿Qué puedo hacer?”.

  • Ríndete – dijo el Rey demonio.

Cómo si hubiese sido una orden, Tim dejo de luchar y lss tentáculos que habían estado intentado cogerle, lo rodearon por fin, y lo acercaron a él.

El rey, sonrió de oreja a oreja, por fin podría pedir su deseo. No esperaba que el chico sacará el fragmento de los bolsillos y lo lanzará al aire.

Tim, aprovechó la confusión para deshacerse de la masa negra. El enorme monstruo solo tenía ojos para el trozo que aún estaba en el aire. A punto de cogerlo, con la mano que tenía el fragmento del templo, el chico saltó y en el aire la cortó haciendo que el Rey se tragara un fragmento y el otro cayera al suelo.

Antes de que el demonio se recuperará, cogió el trozo caído y con las manos tocando a su enemigo, pidió su deseo.

  • Adiós, Rey demonio – se despidió Tim

Los fragmentos brillaron y brillaron. La noche se volvió día durante unos segundos. Y entonces explotaron llevándose el templo y lo que había en él.

La misión estaba hecha. El Rey demonio no volvería a aparecer.

Epílogo: Una nueva aventura

Todo había vuelto a la normalidad, los paisajes brillaban y estaban llenos de colores, ya no había grietas, ni monstruos ni Rey demonio.

Todos en Crelan estaban a salvo y felices, todos salvo Lani quién no podía olvidar a su amigo Tim. Estaba orgullosa de él pero ya no podría decírselo.

Después de estar un mes ayudando con la reconstrucción de Crelan, los dioses le habían llamado.

  • Bienvenida Lani, has hecho un buen trabajo – le decían los dioses.
  • Los has hecho tan bien que queremos darse un regalo y un deber. Tendrás que acompañara a un joven en sus nuevas aventuras y enseñarle como lo has hecho hasta ahora.

El hada no quería otro compañero. Después de insistir, los dioses consiguieron convencerla y que aceptará esta última misión.

Volvió a la aldea donde todo empezó y entró en la cueva para despertar al chico.

Se quedó quieta. Sorprendida. ¡Era Tim! ¡Los dioses le habían salvado!

Voló hacia él, contenta.

  • Despierta Tim… Despierta…

Una voz resonaba por toda la cueva. El chico abrió los ojos.

  • Te espera una nueva aventura – decía Lani a un sonriente Tim.

Fin

CUENTOS LARGOS ESCRITOS E ILUSTRADOS: Las aventuras de Tim

Las aventuras de Tim es un cuento largo que estará dividido en capítulos. Poco a poco iremos descubriendo el mundo de Crelan y viviremos las aventuras de Tim por una tierra llena fantasía y emoción junto a su pequeña hada Lani.

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